Creemos




Hay UN SOLO DIOS: EL PADRE (1 Corintios 8:6), el mismo Dios del credo de Israel confirmado por Jesús el Cristo (Marcos 12:28-34). EL PADRE es el ÚNICO DIOS VERDADERO (Juan 17:3).

Hay un solo señor MESÍAS: Jesús (1 Corintios 8:6), quien fue concebido sobrenaturalmente como el Hijo de Dios (Lucas 1:35), y planeado desde antes de la fundación del mundo (1 Pedro 1:20).

El Espíritu Santo es el poder personal, operacional y la presencia de Dios extendido a través del Cristo resucitado a los creyentes (Salmos 51:11).

La Biblia, consistiendo en el Canon Hebreo (Lucas 24:44) y el Nuevo Testamento Griego, es la inspirada y autoritaria revelación de Dios (2 Timoteo 3:16).

En la muerte sustitutiva de Jesús, su resurrección al tercer día, y su ascenso a la diestra del Padre (Salmos 110:1, Hechos 2:34-36), donde está esperando hasta que sus enemigos sean rebajados (Hebreos 10:13).

En el regreso FUTURO Y VISIBLE de Jesús el Cristo para resucitar a la vida a los creyentes muertos (1 Corintios 15:23), establecer el reino de mil años en la tierra (Apocalipsis 20:1-6, etc.) y llevar a cabo la restauración de la tierra prometida por los profetas (Hechos 1:6, 3:21, 26:6-7).

En el poder regenerativo del Evangelio del Reino (Mateo 13:19, Lucas 8:12, Juan 6:63) permitiendo al creyente entender la revelación divina y vivir una vida de santidad.

En el bautismo por inmersión en agua luego de recibir el Evangelio del Reino y los hechos acerca de Jesús (Hechos 8:12, Lucas 24:27).

En la futura resurrección de los salvos de todas las eras para administrar la tierra renovada junto al Mesías en el Reino de Dios (1 Corintios 6:2, 2 Timoteo 2:12, Apocalipsis 2:26, 3:21, 5:10).

En la existencia de la maldad sobrenatural, cósmica, guiada por (el) Satanás (Mateo 12:26), distinto de y en adición a enemigos humanos y la maldad natural del corazón. Satanás es el nombre personal de un espíritu malvado "el dios de esta era" (2 Corintios 4:4; cp. Efesios 6:12). Y en la existencia de demonios (Gr. daimonia) como personalidades no humanas a quienes Jesús les hablo y ellos a él (Lucas 4:41; Santiago 2:19).

En la libertad "bajo la gracia" y no "bajo la Ley", inaugurada en la cruz en el Nuevo Pacto, en diferencia a y reemplazando el Pacto Mosaico comenzado en Sinaí (Gálatas 3 y 4; 2 Corintios 3). Los temas de circuncisión física y "toda la Ley" (Gálatas 5:3) asociados con el diezmo, incluyendo el calendario y leyes de comida, conciernen el viejo y no Nuevo Pacto. Compare Colosenses 2:16-17 donde la sombra temporal, es contrastada con la permanencia y novedad de Cristo.

Los Cristianos nunca deben tomar armas ni matar enemigos o hermanos creyentes de otros países (Mateo 26:52, Juan 15:19, 1 Pedro 2:9-11, 1 Crónicas 22:8).